El outsourcing en México se encuentra bajo la mirada de la justicia debido a las grandes irregularidades que se presentan durante los últimos años. En el país alrededor de 4.6 millones de trabajadores están contratados bajo esta modalidad.

En el último tiempo, es de público conocimiento que entre el gobierno de López Obrador y el sector empresarial del país existe una gran discusión por la nueva reforma de ley que se desea implementar. 

El futuro de outsourcing genera incertidumbre en el sector, por un lado, el presidente de la república desea prohibir la práctica y además amenaza con poner en marcha medidas autoritarias para se cumpla lo que la legislación estipula. 

Por otro lado, están las empresas que lo único que les importa es su beneficio propio. No les interesan los trabajadores, ni sus derechos. 

Se espera que el diálogo entre las dos partes sea positivo y se logre un acuerdo para regular el outsourcing con justicia.

Outsourcing: práctica ilegal 

El outsourcing es una herramienta que beneficia a los trabajadores y a los empresarios si se realiza de manera legal y responsable. Pero en algunos casos no fue así y se violaron las leyes vigentes del país. 

López Obrador, se encargó de explicar en detalle cuáles fueron las formas en lo que esto sucedió: 

  • Pagos: algunos empresarios no pagan la parte del reparto de utilidades a sus trabajadores. Esto lo hacen posible porque contratan por medio de una empresa que no cuenta con ganancias.
  • Empleados de segunda categoría: por más que cumplan con la misma labor que los empleados internos no poseen los mismos beneficios. 
  • Salario inferior: se registra a los trabajadores con un sueldo menor al que perciben. Esto perjudica al cálculo de la jubilación.
  • Derechos: no se cumple el derecho a la vivienda, al adquirir créditos ante el Infonavit, entre otros derechos sociales.
  • Despido de los trabajadores: es afectado porque no se puede realizar una correcta liquidación debido a las prestaciones que las empresas le reconocen formalmente a los trabajadores.
  • Trato a los trabajadores: no se respetan sus derechos laborales. Pasan a ser solo un recurso para la empresa. 
  • Evasión de impuestos: de renta y el  impuesto sobre el valor agregado. Esto perjudica al estado que no puede recaudar dinero y perjudica a la sociedad en general, ya que no podrá aprovechar los bienes y servicios públicos le corresponden.

Todos estos puntos expuestos se tratan de la mala utilización del outsourcing. El sector se abusa y se debe terminar de una vez por todas con las irregularidades. El presidente busca que solo puedan operar aquellas empresas que tengan el permiso de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

Reforma de ley:¿establece prohibiciones?

La propuesta de esta iniciativa de reforma establece que no se considerará subcontratación de personal cuando la actividad económica, la prestación de servicios especializados no formen parte del objeto social o actividad económica de la empresa beneficiaria.

Con esto, se puede afirmar que el presidente no quiere prohibir por completo la subcontratación, ya que seguirá permitiendo que las compañías la utilicen en algunos casos: cuando no tenga que ver con el objeto social de la empresa o cuando se trate de servicios que no tengan que ver con la actividad económica.

Pero, a pesar de esto, la propuesta de reforma establece que las empresas intermediarias bajo ningún aspecto serán los patrones de los empleados que proveen a las empresas que contratan. Si esto se cumple, solo van a existir compañías intermediarias que empleen mano de obra que no ejerce el trabajo para ellas en aquellas que lo busquen. 

Si esto sucede, las complicaciones son muchas para los trabajadores mexicanos que lo hacen bajo esta modalidad, ya que deberán ser despedidos. Esto se debe a que las empresas intermediarias; como decíamos arriba, no podrán ser patrones. 

Estos 4.6 millones de trabajadores podrán ser dados de baja con un despido justificado (en este caso la reforma de la ley), sin tener derecho a la liquidación. A su vez, podrán ser contratados directamente por aquellas empresas que centraban el servicio de outsourcing, pero por el momento esto no es obligatorio. 

Por supuesto que los beneficios que se obtenían por outsourcing, se pierden.