Ya pasaron dos años de que Andrés Manuel López Obrador está al frente del gobierno de México, pero el 2020 no fue el mejor debido a la pandemia que azoto a todo el mundo.

Por supuesto que la economía de México fue dañada y por ello el presidente de la república junto a empresarios lanzaron un plan de inversión para reactivar el sector. Aseguraron que se irán a invertir alrededor de 14,000 millones de dólares en proyectos de infraestructura y energía.

Si bien el proyecto se comenzó en el año 2019 con 147 proyectos los cuales abarcaban los sectores de transporte, telecomunicaciones, servicios básicos y turismo, esta iniciativa actual vendría a ser la segunda fase.

En una de las tantas conferencias de prensa realizadas por López Obrador, señalo: “vamos a llevar a cabo un convenio con el sector privado nacional, que va a significar también inversión, empleos y bienestar”. Además, agregó: “tome la decisión de fortalecer el consumo de las mayorías, impartiendo distintos recursos para el bienestar. Así mismo se entregaron créditos a pequeñas empresas con tasas de interés de 5 % anual en promedio, algo que no se acostumbra”.

Los expertos estaban completamente seguros de que debido a la crisis las remeras caerían y por suerte esto no resulto así. Las mismas subieron un 10% con respecto al 2019.

El objetivo de este proyecto es que haya más inversión para planes de infraestructura en el país, proyectos del sector energético y de comunicaciones. El beneficio de trabajar en conjunto con el sector público, el social y el privado, es que todos ellos necesitan que se reactive la economía. En pocas palabras, todos los sectores hacen fuerza para el mismo lado.

Además, y un punto muy importante para destacar es que si se reactiva la economía como de a poco se viene haciendo, los puestos de trabajo en México subirán y esto será beneficioso para la población.

El proyecto para reactivar la economía en detalle

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar Lomelín, detallo los por menores del plan: “son un conjunto de acciones y proyectos, en los que serán financiados por lo menos el 50% del costo total por capital privado”.

El fin es cumplir con el compromiso de promover diferentes acciones y financiar los proyectos de infraestructura pública en donde como mencionábamos en el párrafo anterior la participación privada deberá ser menor al 50% de la inversión.

Los proyectos que se van a ir anunciando y realizando son 39. Por ejemplo, algunas obras serán pagas con la inversión privada; otras por inversión mixta, con participación del Gobierno.

Se espera que la mayoría de los 39 proyectos sean en transporte, comunicación y energía. Las inversiones serían de 297,344 millones de pesos. Algunos de los más esperados, precisa una inversión de 54.000 millones de pesos y es la planta en la refinería de Tula de la estatal Petróleos Mexicanos en el estado central Hidalgo.

Antes de que comenzara la pandemia en México, el PBI había caído en el año 2019 a un 0.1%. Mientras que en 2020 cayó -9% cuando el banco central indicaba un pronóstico aún peor.

Relación entre López Obrador y las empresas

La relación del presidente mexicano con las empresas sinceramente no fue de la mejor cuando la pandemia avanzaba. De hecho, en medio de esta situación el mandatario tomo la decisión de respaldar una votación popular para cerrar una planta de cerveza, entre otras malas decisiones.

En el último tiempo según López Obrador aseguró, la relación mejoro muchísimo y no existen problemas con el sector empresarial. Además, no pierde la oportunidad de agradecer el apoyo que estas le ofrecieron al país en su peor momento.

Además, agrego: “mi gobierno no posee ningún problema con los empresarios, al contrario, merecen todo nuestro respeto y admiración, porque producen bienestar”.

Cabe aclarar que la administración de López Obrador, según ellos se adjudican están en contra de la corrupción y de la riqueza lograda al amparo del poder público. Lo único que se consigue con estas malas decisiones es perjudicar al pueblo porque los “malos empresarios” se quedan con lo que les corresponde a los trabajadores mexicanos.