La pandemia por coronavirus en México trajo consecuencias también en las instituciones educativas. Por supuesto que la suspensión de esta actividad perjudico a los docentes, directivos y aún más a los estudiantes

Entre los meses de marzo y junio del año pasado, La Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación llevo a cabo una encuesta en el sector de educación media superior. En la misma participaron aproximadamente 261,00 personas (estudiantes, docentes, directores y tutores de familia, etc.).

El tema principal de la encuesta fue sobre las experiencias de las organizaciones educativas durante la emergencia sanitaria y los datos aportados son los siguientes:

  • El 96.5% de los jóvenes encuestados continuaron con sus estudios con las clases virtuales y a través de la resolución de tareas de forma individual. 
  • El 70.5% de los docentes ofreció a sus alumnos clases virtuales.
  • El 65% de los maestros se utilizó  materiales creados por ellos mismos.
  • El 60% de los profesionales se enfocó en las diversas plataformas de estudio online a las que tuvieron acceso.

Cabe aclarar que los alumnos pudieron continuar sus actividades gracias al acompañamiento de los padres y madres de familia. Los mismos se encargaron de ofrecerles recursos y motivarlos para continuar con los estudios durante los meses de confinamiento. 

La encuesta, además, se situó en un tema muy importante para que los chicos siguieran las clases:  la tecnología. El 87.4% de los alumnos contaba con un dispositivo móvil (celular), pero solo la mitad de ellos disponía de una PC para continuar con el aprendizaje. 

Por supuesto que no todo es de color rosa como los números arrojan, las dificultades fueron apareciendo a lo largo de los meses. El sector docente indicó que los estudiantes que viven en una  situación de mayor vulnerabilidad fueron los más afectados. 

El 40% de ellos tuvieron dificultades para realizar las actividades virtuales, para disponer del material que les solicitaban los docentes y para comunicarse con ellos. A todo esto, se le suma la falta de acceso a internet, de dispositivos tecnológicos y de recursos económicos, algo que era muy necesario para continuar con las clases. 

Los jóvenes y los docentes no fueron la excepción y también se enfrentaron como la mayoría de las personas en todos los países del mundo a tensiones, frustraciones y cambios en los estados de ánimo. Todos estos sentimientos negativos interfirieron en la rutina diaria, en la alimentación, sueño e incluso en las clases. 

Regreso de las clases en México 

El regreso de las clases en México fue un tema de especial interés durante el año que paso. Las cifras indican que los alumnos de la educación media superior son los que abandonaron con más frecuencia. El 4.5% de estos estudiantes indicaron que cuando todo se regularice no volverán a las aulas.  

Esta decisión se debe al miedo de contagiarse de Covid-19 y por la modalidad virtual para enseñar, ya que para ellos no es satisfactoria. 

Además, muchos de estos estudiantes indicaron que desean dejar los estudios para  apoyar la economía de sus hogares y trabajar. 

En la actualidad la educación básica comenzó  de manera virtual: 25 millones 253 mil 306 alumnos y un millón 225 mil 341 docentes, tanto en instituciones privadas y públicas.

En el nivel Medio Superior del Sistema Educativo Nacional,  se reincorporan 5.4 millones de alumnos y aproximadamente 400 mil docentes. En la mayoría de las instituciones se continúa con la educación a distancia. Con este sistema son los profesionales los que poseen el compromiso de establecer y mantener los vínculos con los alumnos. 

Por supuesto que se espera con ansias volver a las aulas lo antes posible y que todo vuelva a la normalidad. Para esto se trabaja para que eso sea seguro y prudente. Es necesario que cuando esto ocurra no haya riesgos para nadie. 

En tanto, Esteban Moctezuma Barragán, el Secretario de Educación Pública, indico: “aquellos estados en los que el semáforo sanitario esté amarillo, se podrán abrir los Centros de Aprendizaje Comunitarios que cuentan la educación a distancia”. 

Cuando el semáforo sanitario esté en verde, se iniciarán las clases respetando las nueve intervenciones con el objetivo de fortalecer una educación mixta, presencial y a distancia.