En el mes de noviembre del año pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador llevó a cabo una conferencia en la cual anunciaba una iniciativa para eliminar la subcontratación de personal. La misma iba a ser enviada a la Cámara de Diputados con el objetivo de regular la modalidad.

Por supuesto que desde ese entonces todo comenzó a ser una revolución. Los sectores involucrados se hicieron escuchar y los diálogos continúan hasta el día de la fecha.

Lo que sí queda claro, es que las probabilidades de que haya un cambio en cuanto a la parte legal de la tercerización son reales y se espera que sea antes de las elecciones.

Luego del anuncio de AMLO, representantes de órganos económicos, miembros del sector privado y comerciales internacionales indicaron que para ellos si se termina por completo el outsourcing sería perjudicial. Esto se debe a que las actividades productivas del país disminuirían notoriamente. Además, afectaría a la creación de nuevos puestos de trabajos formales.

Si esto sucede, el panorama para México no sería el mejor. Salir de la situación precaria en la que se encuentra el país luego de la pandemia va a ser complicado.

Debido a esta problemática el gobierno tomó la decisión de crear un espacio de diálogo con representantes del sector de la industria privada para intentar llegar a un acuerdo. Los tres puntos más importantes que se encuentran en el diálogo son los siguientes:

  1. Vacatio legis: por el momento no se estableció cuánto sería el tiempo que habría que esperar desde que se publique la reforma hasta que entre en vigor.
  2. Diferencias legales: otro tema que todavía no se soluciona: diferencias legales entre los servicios especializados, intermediarios y empresas de subcontratación. El problema se encuentra en que la definición está sujeta a las actividades principales y a la razón social de una unidad económica.
  3. Reparto de utilidades: además del tema de la subcontratación, se intenta cambiar también el esquema de participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas.

Consecuencias para las empresas si se aplica la reforma

Como es de público conocimiento, la subcontratación es un modelo legal al que muchas empresas privadas y dependencias públicas utilizan. Si se termina con esta modalidad (como se rumorea) se cambiaría por completo la estructura laboral y productiva del país. Los cambios se esperan desde el año pasado, aunque muchos sectores temen que podría suceder.

En tanto, Luisa María Alcalde, indicó unos días atrás que las negociaciones al respecto siguen y que pronto se va a llegar a un acuerdo. Cabe aclarar que, si esto se concreta, será necesario un tiempo considerable para realizar los ajustes correspondientes.

Como suele suceder en todas las posibles reformas, se encuentran los sectores que están en contra. Por ejemplo, algunos indican que sería muy grave para la economía de México y para el empleo. Para ellos, es casi imposible trabajar sobre una reforma que impide la creación de puestos de trabajo como sucede en el resto de los países. Además, la subcontratación imparte muchos beneficios para los diferentes sectores.

El problema está en que muchas empresas no cumplen con las obligaciones laborales y fiscales que establece la ley. Es por esto que se lanza la iniciativa de reforma con el objetivo de supervisar el modelo.

Reforma: situación actual

El poder Ejecutivo Federal, aún cuenta con el tiempo necesario para modificar su propuesta. El fin de la misma sería terminar y no dejar pasar por desapercibido los comportamientos de algunas empresas. La idea es que la subcontratación sea responsable, legal y profesional, como sucede en algunas empresas que imparten actualmente el servicio.

Si nada de estos cambios prosperan, será el Poder Legislativo el encargado de llevar a cabo su labor con responsabilidad y conseguir una alternativa. La misma tendrá que establecerse para que no perjudique a la productividad de México, a las empresas y a los trabajadores que al fin y al cabo son los más afectados.

La falta de empleo formal en México todos los días aumenta. Por ello se espera que si se concreta la reforma de outsourcing sea un beneficio para los empleados y puedan trabajar bajo un contrato formal.