Las relaciones de trabajo siempre se encuentran en constante evolución y el outsourcing no es la excepción. Las empresas de México utilizan el esquema para reducir costos y mejorar la producción. Esto significa que se externaliza el trabajo de algún sector determinado de la compañía.

Por supuesto que la subcontratación tiene efectos sobre la economía de México y a nivel mundial, ya que se establecen tratados de libre comercio y las oportunidades de movilidad de producción son grandes. 

La relación del Outsourcing con la economía

A medida que el tiempo pasa, las empresas cada vez más necesitan flexibilidad en sus operaciones para mantenerse a lo largo del tiempo vigente y competitivas. Ahora bien, ¿dónde se aplica esta flexibilidad?, y la respuesta es en los métodos de producción.

Pero para las compañías no todo es color de rosa, para ellos la barrera está en el capital humano contratado. Si bien es uno de los elementos más importantes, es necesario que haya personas que se encarguen de la administración, producción y diseño para innovarse constantemente.

El problema se sitúa en que el capital humano no se comporta de la misma forma en la estructura legal como dentro del contexto económico. Un ejemplo claro de esto: cuando una compañía posee pocas ventas, puede accionar comprando menos insumos. Esta manera sencilla de “resolver” no resulta igual en el sector de capital humano.

Sin duda que esto favorece a los empleados, ya que tienen derechos y privilegios que se deben cumplir. En México, esas cláusulas están especificadas dentro de la Ley federal del trabajo.

A pesar de que existen estas leyes, las empresas están constituidas por otros puestos cuyo comportamiento es distinto. Un claro ejemplo de esto, son los empleados del área de limpieza.

Es aquí donde entra en juego el outsourcing. Todos conocemos que administrar al personal de una empresa es bastante costoso, por eso se inclinan por utilizar el esquema y reducir los costos, preservando las ganancias.

Volvemos al claro ejemplo de la empresa de limpieza, cuando esta es subcontratada se evita que por “x” se suspendan sus labores, ya sea por huelga u otro motivo. Esto se debe a que la empresa que ofrece la subcontratación se hace cargo de la administración del personal de la compañía de limpieza en este caso.

Ahora bien, después de toda esta explicación en que beneficia el outsourcing a la economía de México. La respuesta es clara, si el esquema es utilizado legalmente y respetando todo lo que la ley implica, todas las partes reciben beneficios.

El problema está cuando esto no sucede y es ahí cuando la economía del país se ve perjudicada, ya que al realizar la contratación del esquema ilegalmente se evaden impuestos y cargas sociales.

Outsourcing legal: una economía más competitiva

En México, como mencionamos en el párrafo anterior, cuando se realiza la subcontratación de forma legal, las compañías reducen costos y responsabilidades laborales que no son tan importante para la empresa. Así mismo, los empleados no poseen demasiada flexibilidad.

Un punto importante que se debe tener en cuenta, es proteger a los trabajadores de las malas prácticas y garantizar seguridad social y el pago de todas las prestaciones que les corresponden.

Lo ideal (que no sucede) es que lo establecido en la Ley Federal del trabajo se cumpla y que las empresas sean beneficiosas de eso. Si esto sucede, sin duda reinaría la paz entre ambas partes.

Si mencionamos al outsourcing en el ámbito internacional, podemos afirmar que provocó una modificación en la estructura laboral. En el caso de estos países, el objetivo es desarrollarse en la creatividad y diseño en vez de la producción como sucede en México.

El mundo cambia constantemente y esto no es ninguna novedad para nadie. Los cambios tecnológicos y económicos presionan a los países y empresas a transformarse.  Mantenerse competitivo con los pares, hace que se busque de alguna u otra manera mayor eficiencia del capital invertido.