Estudios realizados sobre la tercerización en América Latina indican que esta “modalidad” se inició en la década del 70 con la implementación de un modelo de libre mercado centrado en la productividad y competitividad.

Los países que componen América Latina, son sin duda unos de los que más usan la tercerización laboral en el mundo y esto se relaciona por su cercanía con Estados Unidos. Por ejemplo, en Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y México existe un 40% de trabajadores que lo hacen bajo este esquema. En Ecuador el porcentaje aumenta y en Colombia aún más.

De hecho, más del 80 % de las grandes empresas en Europa, Asia y América del Norte tiene algún tipo de acuerdo de tercerización con algún país de América Latina.

El problema está en que este esquema acarrea muchas consecuencias externas para los empleados que poseen este tipo de contrato. Entre el más importante, se encuentra la falta de protección y de obligaciones en comparación con los empleados fijos de la planta. En pocas palabras, existe un vacío legal importante que perjudica solamente a los trabajadores.

Los puntos a desarrollar son muchos. El común de las personas piensa que la tercerización por un lado es una alternativa para ingresar al mercado laboral, pero a su vez están en desventaja con respecto a los trabajadores permanentes. A continuación, los detallamos:

  • Remuneración percibida: es menor a los otros empleados permanentes.
  • Área de trabajo: el empleo de los subcontratados es menos seguro que el de aquellos que pertenecen a la planta.
  • Jornadas: suelen ser más extensas, ya que muchas veces la remuneración depende de las horas trabajadas.
  • Beneficios sociales: suelen estar excluidos.
  • Tasas de sindicalización bajas

Por supuesto que, al mencionar estos puntos, no afirmamos que esto suceda al 100%, de hecho, se sabe que existen empresas en todo América Latina que no hacen diferencia entre su plantilla.

De acuerdo a como se entienda o interprete, las responsabilidades en el cumplimiento de las condiciones laborales, la presión del trabajo y la falta de políticas de formación hacen que el esquema de tercerización se encuentre en riesgo en algunos aspectos: accidentes de trabajo y enfermedades.

Si bien, no se conocen cifras 100% seguras y específicas sobre la tercerización laboral en América Latina, se supone que esto se debe a que escasez de las fuentes políticas, sindicales y académicas.

En conclusión, lo que se debe conseguir del modelo de tercerización en cualquier país que sea implementado es la búsqueda del cumplimiento de los derechos de los trabajadores y para que esto suceda los empresarios deben dejar de aprovecharse de la situación.

A continuación, detallaremos como es la tercerización laboral de nuestro país, para conocer un poco más al respecto. Si bien en México, en los últimos años el modelo se encuentra perjudicado por las malas prácticas que algunas compañías realizaron y realizan, no deja de ser una buena opción para reactivar el empleo.

Tercerización laboral en México

En México, la implementación del modelo neoliberal y la reestructuración productiva fueron, sin duda, importantes para el crecimiento del empleo, que por ese entonces ya era precario. El fenómeno de tercerización laboral en México se inicia a finales de la década del 90 y se consolida en la década del 2000.

Luego de un montón de estudios que se realizaron, se llegó a la conclusión de que en el país azteca que existe un 64% de la población económicamente activa que pertenece a la economía informal. Otro dato importante para destacar, es que las actividades que más se relacionan con la tercerización son del sector de construcción y manufactureras.

Si bien el esquema en muchas circunstancias ofrece la posibilidad a determinados sectores, como mujeres y jóvenes de insertarse al mercado laboral, en muchas otras deja mucho que desear. Y es por este problema que se necesitan avances para regularlos.

Por supuesto que no todo es negativo, que en el país existen empresas de tercerización en las cuales se puede confiar y solicitar trabajadores cualificados para distintos sectores.