Al hablar de personalidad improductiva, el primer término que se nos viene a la mente es el de “holgazanería”. Sin embargo, la personalidad improductiva es mucho más que esto. Las personas con este tipo de perfil, suelen delegar a otras personas sus tareas y trabajos. A continuación te contamos qué es la personalidad improductiva y cómo aprender a lidiar con ella.

¿Qué es la personalidad improductiva?

¿En algún momento has oído hablar sobre personalidad improductiva? Estamos seguros de que, al escuchar este término, se te ha cruzado por la cabeza la imagen de alguna persona en particular. Todos conocemos algún amigo, familiar o compañero de trabajo, amante de la ley del “mínimo esfuerzo”. Se trata de personas que tratan de esforzarse lo menos posible, delegando así sus tareas y responsabilidades a otras personas.

Ahora bien, es importante destacar que la personalidad improductiva va mucho más allá de lo que una persona hace o no hace dentro de su entorno laboral. El simple hecho de invertir en nosotros mismos, para conseguir nuestro bienestar y felicidad personal, requiere de esfuerzo. Todo en la vida requiere de energía y voluntad.

La personalidad improductiva no debe de comprenderse como algo característico de las personas que no hacen nada en su día a día. Tampoco se trata de la holgazanería de algunos de nuestros compañeros de trabajo. Este concepto aborda algo mucho más amplio.

Estudios como los realizados en la Universidad de Rostock (Alemania), nos permiten comprender que, en ocasiones, las características de determinado trabajo o tarea no permiten a la persona, rendir lo suficiente. De aquí que la personalidad improductiva no suele originarse tan solo desde la propia persona, sino que también depende de todo el contexto.

¿Existen personas que no rinden en ningún contexto?

La personalidad improductiva puede depender del contexto, de la persona misma, o bien de ambos factores.

Para identificar si una persona no rinde en su trabajo debido al contexto, o bien si no rinde debido a su propia personalidad, la tarea será muy sencilla. Bastará tan solo con analizar la vida cotidiana de dicha persona. Por lo general, una persona que no rinde en su trabajo debido a su propia falta de motivación, también carecerá de este estimulo en sus actividades cotidianas y en su vida misma.

Ahora que ya sabemos qué es la personalidad improductiva, podemos tomar como referencia algunos factores que nos ayudarán a identificar a una persona con estas características:

  • Son personas que siempre tienen excusas: Siempre encontrarán alguna excusa para no realizar la tarea que se les ha asignado.
  • Niegan que cierta responsabilidad sea suya: Son capaces de escabullirse de una manera extraordinaria, alegando que dicha responsabilidad no les pertenece.
  • Dejan todo para mañana: Proscrastinación cotidiana, totalmente descarada.
  • Pueden ser mentirosos: Las personas que no quieren hacerse cargo de algo, pueden mentir, alegando que el trabajo ya está hecho, o que alguien más ya se ha hecho responsable.
  • Carecen de motivación alguna: ¿Por qué limpiar algo si se va a volver a ensuciar? Estas personas suelen mostrar una clara falta de motivación.

Por último, pero no menos importante, es importante destacar que este tipo de personas pueden llegar a generar graves conflictos en entornos laborales. Se trata de figuras que obstaculizan el trabajo de todos, y que generan un mal clima laboral.

Los tipos de personalidades improductivas, según Erich Fromm

A la hora de abordar este tipo de temas, siempre es bueno sustentarnos en opiniones de figuras de gran relevancia en nuestra historia. El psicoanalista Erich Fromm, nos habla de que existen varios tipos de personalidades improductivas:

“La personalidad improductiva define a personas de notable negatividad para el tejido social. Lo único que buscan es su propio beneficio y para ello, abusan de sus iguales”.

-Erich Fromm-
  • Personalidad mercantilizada: En esta categoría, tenemos a todas aquellas personas de nuestra sociedad que solo tienen como objetivo, el hecho de llegar a la cima del éxito vendiéndose a sí mismos, y sin hacer nada importante. A menudo, nos encontramos con personas deslumbrantes, que suelen venderse solo con su carisma, con su vestimenta, o bien con su amplia agenda de contactos.
  • Personalidad explotadora: En este caso, tenemos a aquellas personas  que suelen delegar todas sus tareas a otras personas, llegando a explotarlas.
  • Personalidad acaparadora: Todos hemos conocido a este tipo de personas. Estos seres aseguran que se harán cargo de todo, y al final, resulta que acabaron por no hacer nada.

Estos perfiles de personalidad existen, y se mueven cada día entre nosotros. De hecho, todos al leer este artículo hemos pensado en distintas personas que se ajustan de manera exacta a los diferentes tipos de personalidades improductivas. ¿Te ha sucedido esto?, ¿Alguno de tus amigos o compañeros de trabajo cumple con las características de una persona improductiva?